Con sus pies cansados aquel caminante ofrece su camino. Era la primera vez que el caminante le comenzaba a dar sentido a su camino. No es que no tuviera sentido, pero aquel camino significaba sentir. POr primera vez en su vida queria pisar, queria personificar todo lo que sentía. Aquel caminante se sumergió en su propia soledad, que no era tan solitaria y se detuvo, pero seguía caminando, para escuchar el Silencio.
Si el silencio, si, que ¿cómo puede ser eso posible?, pues muy facil, alguna vez te haz preguntado qué realmente es el silencio. Pues cuando lo descubras podrás saber como fue posible que aquel caminante mientras recorría, perdón, ofrecia su camino, se detenía a escuchar el silencio. Pero continuando, ya que el escuchar el silencio es otro tema, el caminante hizo del camino una analogía de la vida. El miraba hacia el final y veía aquella escaleras. Pero no era la escalera lo que le impresionaba, era aquel zafacón que estaba cubierto por flores que tenía varias batallas vividas y se mantenía alli como soldado. Acasa el zafacón era para echar la basura que habias recogido en el camino, o para desechar los viveres que te mantuvieron con vida durante el camino. Pero ¿Cómo uno puede cargar o generar con tantos desperdicios en un camino TAN EMPINADO? .
Esto le indicaba al caminante dos cosas obvias; la primera que el camino había terminado o la segunda ( que era mas convincente) que apenas iba a comenzar. ( Aquella teoría de corto pero largo, largo pero corto NO APLICA).
Mientras tanto el caminante estaba seguro que deseaba continuar, ofrecia el camino por su familia, por sus amigos, por sus no tan amigos y por el amor. Si el amor, aquella fuerza que lo querramos o no nos mueve. El caminante desesperadamente buscaba intensamente encontrarse consigo mismo. Para esto necesitaba hacer tangible los sentimientos que le inundaban, aclarando que el amor en si no es un sentimiento, pero es otra historia. El caminante pensaba yo que era mazoquista, pero al final me di cuenta que no, si cada sudor se convierte en una lagrima, cada caida en una herida, cada dolor fisico en un sufrimiento, cada fatiga o cansancio en una desepción, simplemente el caminante se encontraba en una batalla que solo el la podía llevar. Por que solo el era conocía a su adversario.
Realmente aquel camino recorrido ( esta vez es recorrido y no ofrecido por que se refiere al camino como un todo) por el caminante era su plegaria. La plegaria del caminante por que como dice un refran árabe, el sabía que Dios lo ve todo, hasta una hormiga negra, sobre un marmol negro, en una noche oscura. El sabía que su Dios veía en lo más profundo de su corazón y con su caminar buscaba decirle a su Señor:
Señor, ayúdame a mantener la mirada constante en los pies del maestro y a no perder el rasto de sus huellas en medio de las tormentas de la vida cotidiana. Se que un ser perfecto no soy, que he herido,te he ofendido y no merezco ningún mérito. Pero te ofrezco humildemente lo único bueno que me queda a mi mismo. Abre mi entendimiento y cierra la herida de mi corazón.
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar"

"Pero te ofrezco humildemente lo único bueno que me queda a mi mismo."
Y no es que no exista otra opción, es que elegir ese camino trae consigo una recompensa que solo se puede medir a la luz de la verdadera felicidad. ¿Se refiere a dar pisadas que siempre lleven la alegría? No. Pero sí a caminar directito hacia ella, viviendo la satisfaccion de ser respuesta del corazón.
Letras de amarna!!!!! Siempre son bienvenidas, y hasta extrañables!!